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Chris Weidman versus Luke Rockhold: La cumbre de las artes marciales mixtas

Fightland Blog

Por Jack Slack

Fotografía por Brandon Magnus/Zuffa LLC.

Si te pidieran nombrar a peleadores que representan las artes marciales mixtas modernas, me atrevería a adivinar que los cuatro peleadores que encabezan UFC 194 estarían entre los primeros que salen de tu boca: José Aldo, Conor McGregor, Chris Weidman y Luke Rockhold. Entre ellos, dos encuentros que restaurarán la fe hasta en el fanático de MMA más casado y enajenado. En un año de demasiadas carteleras, demasiados eventos tibios, y otro bulto de cosas malas sucediendo en la industria, esas dos peleas de título son lo suficiente para reasegurarte que este negocio, en realidad, está avanzando.

Discutiremos el José Aldo contra Conor McGregor después en esta semana, pero Rockhold contra Weidman merece una atención lujosa. Si la habilidad fuera una mercancía tangible, Herb Dean podría sofocarse o ahogarse por debajo de ésta cuando el octágono se cierre con Chris Weidman y Luke Rockhold adentro este sábado en la noche. Cada vez que hay una pelea grande somos tratados con el “estos tipos son peligrosos en todos los aspectos”, pero cada año tenemos que revisar lo que significa todos los aspectos. En el pasado, algunos golpes decentes y un juego de guardia te hacía una amenaza completa, pero cada año se espera más.

El surgimiento de Chris Weidman a la cima llegó casi de noche a la mañana, y a pesar de ser tremendo en cada una de sus peleas, muchos fanáticos aún no saben qué pensar de él. Podría ser un caso de lo que le pasó a Sandy Saddler cuando venció a Willie Pep. A.J. Liebling lo describió mejor—la gente no lo quería simplemente porque no era Pep. En un deporte que se enorgullece con el hecho de que cualquier cosa puede pasar, Anderson Silva era uno de los pocos contantes—una estrella y una marca en la que la gente podría invertir y apoyar. Weidman no solo venció a Silva, hizo que Silva luciera completamente ineficaz. Esto es algo que los fanáticos rechazan discutir cuando hacen excusas de las dos victorias “de suerte” que obtuvo Weidman sobre el gran peso mediano.

Y a esto me refiero con revisar nuestra perspectiva de lo que es completo y ciertamente, “perfecto”—una palabra peligrosa para comenzar a andar lanzando en un deporte de evolución constante. La carrera de Anderson Silva se construyó alrededor de obligar a golpeadores de menor calidad a entregarse de más y comer contragolpes. Por supuesto, aún funcionaría con un gran número de peleadores en la división peso mediana. De eso estoy seguro, pero Weidman demostró que mediante una estrategia de boxeo adecuada, todos los huecos favoritos de Silva podrían quedarse llenos. Hizo de Silva un oportunista sin oportunidades.  

Ya han leído de mi halago de su disciplina antes de la pelea, pero voy a demostrarles otra cosa ahora. Escribí en Cómo Holly Holm destronó a la Reina, y probablemente lo he escrito ya varias veces, pero aún nos emocionamos con esto: no importa quién sea el peleador, sólo importa lo que hace el peleador. Pelear lo bien que pelea Weidman requiere disciplina, y eso no es algo que sólo puede depender de fuerza y velocidad, es en parte consciente y en parte una mentalidad. Cuando deja esa disciplina por detrás, no es ni la mitad del peleador que puede ser.

Ante Vitor Belfort, Weidman comenzó la pelea de manera pensante, circulando lentamente y manteniéndose en balance. Cortando la distancia, se agachó por un derribo de una pierna, pero fue contragolpeado por Belfort quien lo volteó contra la reja e intentó tomar ventaja. Weidman salió tomando un pie y Belfort se desequilibraba a lo largo del octágono. En ese instante, la compostura de Weidman se fue por la tangente y se fue corriendo contra el tipo que es famoso por ser cien por ciento más peligroso en el primer minuto que cualquier otro momento de la pelea.

Weidman se escapó sin recibir daño y regresó al centro de la jaula, pero antes de que pudiera pensar de regresar a su presión usual, esa izquierda de relámpago lo había conectado limpio. Retrocedió contra la jaula y se cubrió, y de repente era Vitor Belfort contra Kazushi Sakuraba otra vez.

Hay que reconocer que Weidman se cubrió bien, tomando el cuello de Belfort y desbalanceándolo mientras lanzó golpes, utilizando el codo y el antebrazo para taparse, cambiando de posición mientras sentía Belfort anunciar su gancho y el upper.

Weidman parecía retomar su compostura y disciplina mientras estaba bajo el fuego, porque tan pronto dejó de golpear Belfort, Weidman estaba tapando esa mano adelantada y conectado ese jab de piedra. Un derribo llegó poco después y el cardio de Belfort ya haciéndole fallas, Weidman avanzó a la montada y golpeó hasta acabar con el retador.

Luke Rockhold también tuvo un encuentro con el estruendoso poder de Vitor Belfort y aunque seguramente tuvo su efecto que apenas tocaba por primera vez el octágono de UFC, a la larga hizo de él un mejor peleador. Rockhold siempre había peleado mejor mientras avanzaba, pero ante Belfort, se encontró retrocediendo. Aunque su gancho receptor favorito funcionó bien contra los ataques usuales de Belfort en línea recta, el parado lateral de Rockhold, casi como si estuviera sobre la cuerda floja y con una posición de manos bastante angosta lo dejó comiéndose una patada alta de giro. Ahora, parte de eso tuvo que ser lo inesperado—Belfort nunca había demostrado una patada de giro hasta ese momento—pero gran parte de esto también por siempre ser el hombre más largo con mayor alcance.

Desde la pelea con Belfort, Rockhold ha afilado su juego en la pelea de pie, mientras ha regresado al grappling que lo ha hecho desde un principio un prospecto tan estelar. A veces se requiere de una sacudida para recordar a un peleador que esto no es kickboxing y que el uso de otras facetas del juego no sólo es posible, sino alentado.

Poniéndolo en Reversa

La gran mayoría del mejor trabajo de Rockhold se hace sobre el pie adelantado. Es un pateador de poder que le gusta presionar contra la jaula y buscar una de dos opciones. Si circulan a su izquierda, o se quedan estáticos, mete el patín con su patada redonda izquierda. Se puede ver esto en la mayoría de sus peleas, pero con más fama puso a Costas Phillipou en el piso de esta manera.

Si se mueven al otro lado o se quedan quietos y anda de humor, cruza los pies y lanza la patada de reversa. O incluso la nueva adición de su juego, la patada brasileña con la pierna adelantada—la vieja especialidad Glaube Feitosa.

Aunque notarán que por lo general Rockhold no es tan adiestrado para cortar espacios como Weidman. Donde Rockhold marca pasos, casi sólo usando sus zancadas cuando en ocasiones toma un paso lateral antes de regresar a ese parado tan lateral, Weidman siempre está en posición y siempre está haciendo movimientos pequeños y veloces, lo cual lo mantiene en balance para esquivar y responder en todos momento.

Rockhold se pone bastante interesante cuando es obligado a tomar pasos hacia atrás, pero tanto Weidman como Rockhold son peleadores que avanzan, aunque ambos lidian con la amenaza de la respuesta de manera distinta. Weidman siempre está sobre sus pies y listo para tomar un pequeño paso de reversa y salirse del golpe con cabeceo.

Rockhold, sin embargo, hace exactamente lo mismo cada vez que su oponente lo presiona. Retrocede, y debido a su parado largo y el hecho de que es alto y con mucho alcance, su oponente casi siempre se queda corto, invariablemente. Casi todos con los que ha peleador se han quedado corto cuando intentan de meterse con golpes.

Después de quedarse corto un número de ocasiones, los oponentes se quedan con la mentalidad de “si tan sólo me moviera más rápido…” y comienzan a lanzarse en carrera contra Rockhold. Es entonces cuando Rockhold está contento de recibirlos con ese gancho.

Phillipou, Bisping, Machida y hasta Belfort, todos recibieron ese gancho, así que puedes entender por qué a Rockhold parece estar buscándolo constantemente. La contraparte de este método es que el peleador está retrocediendo en línea recta—desaconsejado en el boxeo debido a la razón que puedes terminar esquinado, o contra la reja, rápidamente. De hecho, esto le ha pasado a Rockhold un par de veces sólo en UFC. Retrocede en medio de la jaula y ya estará en la posición para ser presionado contra la jaula. Fue ante Phillipou y Bisping, así que fue ante dos que ni siquiera quisieran estar, pero ante Weidman, eso podría terminar haciendo la mitad de la mitad de la tarea del campeón de cortar espacios.

Aunque aquí está un tambaleante Weidman recibiendo un gancho parecido mientras da un zarpazo a Belfort para alimentar un poco de especulación. 

Detalles del Encuentro

En términos de esto siendo un encuentro de un zurdo contra un diestro, es interesante con el hecho de que este la quinta pelea consecutiva para Chris Weidman contra un zurdo. De hecho, si nos vamos hasta el 2012, en las últimas siete peleas de Weidman, sólo uno ha sido contra un oponente diestro. Weidman ha tenido éxito con el jab contra zurdos, y eso podría ser significante contra Rockhold con su mano adelantada estando abajo seguidamente. Aún más interesante es el uso consistente de Weidman de un recto de derecha doble—esto es un método brillante para cerrar la distancia ante un zurdo y le permitió a Weidman llegar a muchos de sus enganches e intentos de derribo contra Lyoto Machida.

Mientras tanto, no hemos visto mucho de la izquierda de Rockhold. Él es por mucho un golpeador de una mano. De hecho, no lanza muchos otros golpes además del gancho derecho. Lanzará el jab con frecuencia cuando está a punto de patear, pero además de eso, es bastante inactivo. Y con mucha pero mucha rareza lo veremos lanzar alguna combinación con sus puños.

Aunque siempre disfruto este “tatuaje” 2-3 de su época de surfista en Strikeforce.

Con ambos peleadores siendo grapplers tan fuertes, el encuentro de lucha se vuelve uno fascinante. Weidman es un maestro de poder esconder sus entradas a derribos entre sus golpes—las patadas altas que utilizó para subir la cadera de Mark Muñoz antes de entrar al derribo es sólo un ejemplo de su kickboxing haciendo de su lucha algo más sencillo:

Pero la habilidad de Rockhold para sacudirse y negar los intentos de derribo han sido impresionantes. Su golpeo era bastante básico en Strikeforce, pero logró detener los intentos de derribo de Ronaldo “Jacaré” Souza durante cinco rounds y llevarse la decisión con su kickboxing. Además, el juego de sumisión de Rockhold cuando están en medio de una transición ha sido gran parte de la historia de sus peleas recientes. Cuando Tim Boetsch intentó derribarlo, Rockhold transicionó de una posición de sprawl y luego encajó un triángulo invertido que utilizó para tomar la posición superior y terminar el encuentro con un kimura.

Y contra un lastimado Michael Bisping, Rockhold demostró confianza en su juego de sumisiones al irse de espaldas con su estrangulación de guillotina. Ésta es una decisión que hemos visto le causado a peleadores perder rounds que estaban ganando o incluso peleas, pero Rockhold se dejó caer con la estrangulación, volteó a Bisping, y lo finalizó desde la montada con una guillotina de una mano. Fue ciertamente impresionante.

Con Weidman teniendo una desventaja de altura, sufre en la pelea de pie del encuentro, pero sí significa que tiene una ventaja en los cambios de nivel. Mientras consigue una sorprendente cantidad de derribos con entradas a distancia, en vez de entradas al derribo contra la reja donde la mayoría de los derribos llegan en la modernidad del deporte, se pensaría que podría utilizar esto mucho mejor que muchos de los oponentes de Rockhold que sufren la misma desventaja de altura.

En términos de peleas perfectas, para hacer su mejor trabajo, ambos necesitan estar sobre el pie adelantado, pero mientras la ofensiva de Rockhold es casi puro pateo, se tendría que pensar que es de mayor importancia para él evitar ser forzado a estar sobre el pie atrasado. Con Weidman presionándole, sus patadas serán silenciadas y terminará en enganches; y es prácticamente imposible patear bien si consistentemente estás obligado a retroceder. Weidman haría bien a utilizar sus fintas para obligar a que Rockhold gaste energía y retrocederse hasta la jaula como lo hizo contra Lyoto Machida.

Pero más allá de eso, sería interesante ver a Weidman utilizar las patadas bajas mientras Rockhold toma su salto de reversa. Con una pierna arrastrándose y sin posición para bloquear la patada, éstas podrían ser los ataques definitivos de la pelea.

En un mundo ideal para Rockhold, me gustaría ver unas patadas frontales. Ya sean a la cabeza o al cuerpo, las patadas frontales veloces son excelentes para castigar a contrincantes más bajos que intentan ir hacia el frente entre el mar de distancia. El pateo al cuerpo es una gran fortaleza de Rockhold, preparando esa grandiosa patada a la cabeza contra Michael Bisping, de manera más reciente, pero realizando patadas redondas largas sobre los brazos sólo va a resultar en el clinch contra un oponente de tanta presión.

Ésa es una de las grandes intangibles de este encuentro—cómo pelearan en el clinch. Recordamos a Weidman tumbando a Anderson Silva mientras estaban en un clinch suelto, y Rockhold destanteando a Souza, Belfort y Bisping, pero ambos siempre han sido el mejor luchador. En un encuentro contra un luchador de más habilidad, se tendría que pensar que el clinch tomará bastante importancia.

Hay muchísimas incertidumbres para el campeón. Es el oponente más alto y más largo que ha enfrentado. Es el mejor luchador—además de Mark Muñoz quien era bastante unidimensional. Y de mayor importancia, tal vez, es que Chris Wediman es considerado un poco como el Rocky Marciano de nuestro deporte. Sus victorias más grandes han sido sobre leyendas del deporte—Anderson Silva, Lyoto Machida y Vitor Belfort—pero todos andaban ya casi por los 40 años cuando lo enfrentaron. Muchos piensan que simplemente le está ganando a hombres que están entrando a los últimos momentos de sus carreras. Luke Rockhold es un peleador tremendo en la cúspide de su carrera atlética y si alguien le puede ofrecer una prueba al campeón, es él.

Recuerdan regresar que estaremos hablando pronto del encuentro entre José Aldo y Conor McGregor.

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