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De música y MMA con el bajista de Contracorriente: Juan Manuel Días

Fightland Blog

Por Claren Anderson

Fotografías vía Juan Manuel Días León.

Sales, en la guerra estás
llegas a tu casa y en la tele va un mundo de cabeza a punto de estallar
No estoy, ni quiero estar
no sé lo que piensan ni qué pensar, sólo sé que arde el deseo de aniquilar
 
Aniquilar
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Se siente tanta adrenalina y emoción durante cada velada de artes marciales mixtas, que muchas veces nos preguntarnos por qué el deporte es tan único. Los fanáticos—y también bien yo, en lo personal—se desesperan cuando se aproxima un evento de MMA, se disfruta de principio a fin y tantas cosas pasan por las cabezas. En realidad es algo inefable.

Una sensación muy parecida a esa es la de presenciar un concierto, porque es la forma superlativa de vivir una fiesta: en la mayoría de veces, te encuentras rodeado de miles de personas y la euforia se apodera de ti, y más cuando la banda toca tus rolas favoritas. Asumo que esas dos adrenalinas—la de vivir la música y las peleas—debe sentir Juan Manuel Días León, quien además de ser el líder de la escuela de Pro Fighting Perú, es el bajista de la famosa banda de rock/punk peruana, Contracorriente.

Juan Manuel Días fue deportista desde muy joven. Empezó jugando tenis, compitiendo a nivel nacional y llegando a estar entre los quince mejores del país. La universidad, no obstante, lo obligaría a dejar las raquetas para, en un futuro a corto plazo, meterse de lleno a las artes marciales.

“Yo empecé a pelear muy tarde y realmente lo hice para probarme a mí mismo”, dijo el peruano, quien luego de adquirir diversos conocimientos en disciplinas como taekwondo, boxeo, jiu-jitsu brasileño, kickboxing y muay thai decidió competir en las MMA. “Yo sabía que a mi edad no iba llegar a las grandes ligas. La última vez que peleé fue cuando yo tenía más de treinta años y venía de una operación al hombro; los doctores me dijeron que ya no podría ser capaz de pelear, así que simplemente lo hice para probarme que no podía ser así, porque me recuperé, peleé y gané”, dijo el peruano.

Dias cuenta, además, que otro de los motivos por los que decidió colgar los guantes tan temprano en su carrera fue por el salario de las peleas. En su tiempo, hace alrededor de una década atrás, un paupérrimo sueldo de cien dólares era lo que se recibía—sólo y únicamente—el ganador.

“En mis tiempos la cosa era totalmente diferente. Inicialmente, el deporte no era regulado y todo se hacía a través de retos”, agregó. “Recuerdo que mi primera pelea fue en Venezuela, en un gimnasio de karate. La segunda y última se desarrolló en Perú, en el MAF (Martial Arts Festival). Fue una mala experiencia. Ofrecieron cien dólares para el ganador, y acepté puesto que sólo lo hacía por probarme. Pude ganar, pero me sentí mal. A mí oponente le di una paliza y lo dejé muy mal. No me sentí bien cuando me percaté que nadie se le acercó ni para darle un vaso con agua. Estuve muy cerca de darle la mitad de lo que había recibido”.

Pro Fighting Perú, su escuela de artes marciales mixtas, tiene muchos alumnos en su haber que compiten en todos los eventos que se realizan en el país. Curiosamente, ninguno del equipo ha perdido una pelea profesional en los últimos dos eventos donde participaron. Entre ellos figuran Humberto Bandenay, Sebastián Noriega, Jorge “Maquinita” Figueroa, Junior Tejada, Cristina Mejía (la primera peleadora peruana de MMA), Fabriccio Robles, Francesco Valentini, entre otros. Además, es la primera academia del país en sacar a un campeón del mundo en kickboxing.

“Pro Fighting Perú nació cuando me junté con Miguel Sarria”, contó Días. “El trabajo cada vez se puso más serio, el nivel de Miguel empezó a subir y poco a poco fuimos haciendo peleas en Argentina y México. Inicialmente perdimos, luego ganamos, pero paulatinamente llegaríamos al oro. Cuando Miguel empezó a ganar varias peleas—en los eventos que se hacían en el auditorio del Reser Club con la ayuda de Pepe Gordillo—trajeron a un mexicano, al campeón del Consejo Mundial de Kickboxing, que derrotó claramente por puntos. Cuando pelearon en México, perdimos; pero cuando peleamos acá, en la revancha, pudimos ganar”.

Cuando empezó en las artes marciales, Juan Manuel no sólo compitió en MMA, sino también en combates de sumisión—en lo que respecta al arte suave, él posee un cinturón púrpura que le fue otorgado por Marlon Ribeiro, un gran exponente y difusor de ese arte brasileño en Perú. Su striking fue pulido por Jorge Balarin, uno de los pioneros en kickboxing y muay thai, y la leyenda del boxeo peruano, Mauro “El Campeón Sin Corona” Mina Baylón.

Su bagaje continúa incrementándose. Desde hace algunos años atrás comenzó a practicar luta livre, disciplina en la que actualmente tiene un cinturón marrón otorgado por Iván “Pitbull” Iberico, uno de los mejores peleadores de Perú quien es discípulo del siete veces campeón del mundo en MMA: Alexandre “Pequeño” Nogueira. Además, la escuela Pro Fighting Perú es avalada por la Federación de Luta Livre del Estado de Río de Janeiro. 

Los reconocimientos en las diferentes disciplinas de las artes marciales no es lo único que ha recibido Juan Manuel Días. Lo que simplemente tomó como un hobby después de que unos amigos lo invitaron a aunarse a un grupo musical sabiendo que tocaba el bajo, se convirtió en cinco producciones que han puesto a Contracorriente, su banda, en una de las más destacadas en lo relativo al rock/punk peruano. Han ganado en festivales. Entre los más destacados está “White Nights of St. Petersburg”, que es uno de los más importantes de Rusia y de todo Europa del Este.

Hacer música y formar peleadores es una combinación que le da un sentido único a su vida.

“Es la mezcla perfecta”, subrayó el roquero. “Si vez las intros de las MMA, de los spots de los grandes eventos, se trata de música fuerte. Por ejemplo, mi gimnasio se representa con eso, así todo ilustrado con grafiti y con mucha música fuerte y algo de hip hop”.

“Mucha gente viene al gimnasio por conocer al bajista de Contracorriente”, continuó. “Llegan, dicen que me conocen y se quedan. O simplemente vienen a aprender artes marciales y me reconocen. Es algo fantástico. La música y las MMA son el complemento perfecto”.

Aunque en un concierto de música y en un show de peleas haya adrenalina, Juan Manuel revela que no se trata de algo similar. Los dos contextos representan sensaciones diferentes con las que ha podido lidiar durante todo este tiempo. En la primera, un nerviosismo que se suscita por la masa de personas ya que todo tiene que salir bien; en la segunda, un nerviosismo distinto y una preocupación por ver bien a sus alumnos, porque, independientemente del resultado, no quiere que les pase nada.

“No, son adrenalinas distintas”, comentó. “A muchos de mis alumnos los tengo desde pequeños; son como mis hijos y creo que ellos me tienen el respeto de un padre. Siempre espero que no les pase nada y que logren ganar. En realidad no me voy tanto a una victoria, sino a dar un espectáculo divertido para que la promotora que nos da la oportunidad y el público salgan contentos. Además, en un evento de MMA no va el mismo número de gente; en un gran espectáculo sólo podría ir un máximo de mil personas. En los conciertos estoy acostumbrado a estar enfrente de miles de personas. Recuerdo que cuando estuvimos de teloneros en el concierto de Iron Maiden, fueron treinta y cinco mil personas; en Alice in Chains y Sepultura también se trató de shows masivos; en 'Lima Vive Rock' hubo veinticinco mil. Es diferente, pero en ambas siempre hay adrenalina al máximo".

Con la llegada de algunos peruanos al UFC, Juan Manuel Días confía en que muy pronto varios de sus alumnos podrán formar parte de alguna de las grandes empresas del deporte; su equipo ha venido creando un nombre de forma vertiginosa y cada vez son más sus representantes que destacan.

“Lo que busco a largo plazo es convertir a Pro Fighting Perú en uno de los gimnasios más importante del país; quiero que crezca al igual que la luta livre. Mi objetivo es pulir a mis alumnos y ponerlos paulatinamente en The Ultimate Fighter o en un gran evento. Mi sueño es verlos pelear allí. Queremos entrar a una futura edición del TUF y competir en el extranjero, en eventos de Argentina y México, los cuales en estos momentos son vitrinas”.

Hoy en día varios de sus alumnos ya tienen compromisos en eventos locales, de la misma forma que Contracorriente, que acaba de ser invitada a Francia y próximamente estará iniciando una gira en Estados Unidos junto con Ice Cube, Limp Bizkit, The Offspring y otros grupos, visitando ciudades como Nueva York, Washington, Virginia y Texas

Pro Fighting Perú ya sacó a un campeón del mundo, así que con el mismo trabajo podría sacar a otro. Tal vez algunos de los nombres ya mencionados en este artículo podría ser la próxima estrella de UFC, Bellator o WSOF.

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