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Doctor de la Pelea - La patada al hígado

Fightland Blog

Por Por el Dr. Michael Kelly D.O. como explicó al Staff de Fightland

[Nota del editor: Ha sido buena época para el golpe al hígado, comenzando con la de Anthony “Showtime” Pettis que terminó con Donald Cerrone en el 2013, la rodilla que Ronda Rousey conectó a Sara McMann a principios de este año, las de Fabricio Werdum a Travis Browne, y la de Erick Silva que dobló momentáneamente a Matt Brown.

 

El golpe al hígado (o el “gancho al hígado mexicano”) ha sido durante mucho tiempo un arma en el box; y en el MMA, el holandés, “El Guapo” Bas Rutten, construyó su carrera atormentando los hígados de sus oponentes. Aún así, es raro ver a rudos profesionales como Cerrone recibir cientos de golpes a la cabeza sin parpadear y sólo para colapsar por una patada al cuerpo.

 

Decidimos preguntarle a nuestro doctor de la pelea, el Dr. Michael Kelly—un especialista en medicina del deporte, doctor de eventos de combate, y el autor del libro Fight Medicine—qué pasa con el hígado humano que lo hace un blanco tan vulnerable].

 

 

Dr. Michael Kelly: En el primer encuentro importante de box al que fui como médico supervisor (y esto fue hace diez años) vi un peleador recibir un golpe al hígado y simplemente colapsó. Yo estaba en shock de sólo ver lo devastador que fue. Cuando hablé con el peleador sobre la pelea, me dijo que sintió que de pronto se le fueron las piernas. Él estaba despierto pero no se podía mover. Desde ese entonces, le he tenido mucho respeto al golpe al hígado.

 

La cápsula que rodea el hígado tiene muchas fibras nerviosas. Está directamente conectada con el sistema nervioso autónomo. Cuando hay un golpe repentino, hay cambios en la dinámica de la presión dentro del mismo órgano, y ese estiramiento del órgano—si se comprime un lado se estira el otro porque es flexible—causa que los nervios envíen señales directamente al sistema nervioso autónomo y pueden causar una compleja cascada de sucesos. Es algo que no puedes controlar mentalmente, y causa una repentina dilatación de todos los vasos sanguíneos del cuerpo excepto en el cerebro. Al mismo tiempo, el ritmo del corazón disminuye. Normalmente, para mantener la presión sanguínea, si los vasos se dilatan, el corazón late más rápido para mantener la presión en el sistema cardiovascular, pero si dilatas los vasos sanguíneosy disminuyes la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea disminuye dramáticamente. Básicamente eso es lo que pasa cuando recibes un golpe en el hígado: el peleador recibe el golpe, obtienes esa señal hacia el sistema nervioso autónomo, tus vasos se dilatan, la frecuencia cardiaca disminuye, la presión sanguínea baja repentinamente, y el atleta colapsa. No puedes controlarlo. Estás abajo.

 

La razón del colapso es que cuando la presión sanguínea está bajando, el cuerpo intenta instintivamente controlar la presión sanguínea, y si no puede aumentar la frecuencia cardiaca o restringir los vasos sanguíneos, pone al cuerpo en una posición floja para que pueda mantener algo de flujo sanguíneo al cerebro. Porque si pierdes la presión sanguínea al cerebro, obviamente no es compatible con la vida.

 

Si un golpe al hígado es lo suficientemente severo, puedes perder la conciencia. Puede haber pérdida de conciencia causada por esta cascada donde tienes la disminución la frecuencia cardiaca y la dilatación de los vasos sanguíneos, mientras al mismo tiempo tienes la restricción de los vasos sanguíneos en el cerebro. Es como si tu cuerpo hiciera todo mal en ese momento. Cuando tienes la presión baja, normalmente el cuerpo constriñe los vasos sanguíneos para tratar de mantener la presión. Particularmente en el cerebro se desvía, donde los vasos cerebrales pueden constreñirse aisladamente del resto del cuerpo. Por alguna razón, cuando tienes esta repentina dilatación de los vasos sanguíneos por un golpe al hígado y la disminución de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea decaen de repente, el cerebro piensa que no está recibiendo suficiente presión sanguínea así que constriñe los vasos sanguíneos del cerebro solamente. Y eso restringe el flujo sanguíneo aún más y pierdes la conciencia.

 

La verdad es que esto puede pasar con cualquiera de los órganos internos, pero la razón por la que el hígado es tan común, es por que es el órgano más grande en el abdomen, y es el más vulnerable porque sobresale un poco de la caja torácica. Los riñones no están tan expuestos o vulnerables, tienen mucho músculo encima. Están acomodados bastante arriba pero debajo de las costillas y la espalda, y el cuerpo tienen muchos músculos fuertes. Ahora, el hígado es probablemente uno de los órganos más importantes del cuerpo, además del corazón. Como la importancia del hígado ha incrementado conforme hemos evolucionado, el tamaño ha crecido. Como las funciones del hígado se volvieron más complejas, el tamaño aumentó respectivamente. Pero por alguna razón la caja torácica no se expandió tanto, así que el hígado es vulnerable.

 

A veces ves a un peleador caer a una rodilla o inclinarse casi hasta la posición fetal después de un golpe al hígado; el cuerpo se dobla hacia enfrente en respuesta al golpe pero las piernas se apagan. Así que el cuerpo responde tanto al dolor como a la caída repentina de la presión sanguínea. Los peleadores me han dicho que se siente como cuando te sacan el aire, pero como si no tuvieras piernas, se desaparecen. El colapso no es por el dolor, es por esta cascada de eventos fisiológicos que ocurren. No sabemos a ciencia cierta por qué tenemos esta respuesta al ser golpeados en el hígado. Parece ser un poco menos un efecto protector y más como vulnerabilidad del cuerpo humano. Obviamente, el cuerpo no es un sistema perfecto.

 

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