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El Tao de Dean Lister

Fightland Blog

Por Michael Hresko

Dean Lister es el clásico ejemplo del poco común atleta savant–el fuerte bebedor Babe Ruth del mundo de grappling. Así como El Gran Bambino llegaba tropezándose al estadio después de una borrachera de una semana y conectaba otro jonrón, Dean es conocido por llegar tropezándose hacia el tatami después de una borrachera de una semana, y encajar otro gancho al talón.

Lister no tiene el cailbre como atleta que tiene, por ejemplo, Georges St-Pierre, pero es un artista brillante. Su habilidad en jiu-itsu, especialmente sus innovadoras llaves de pierna, que lo han llevado a UFC y Pride, y es uno de los competidores de grappling con mejor ranking en el mundo. En marzo, se enfrentó a Renato “Babalu” Sobral en el evento de grappling “Metamoris”.

Tomé un vuelo a San Diego, California para pasar un rato con Dean en su pequeño departamento de dos recámaras en la playa cerca de la academia donde da clases. Él comparte el lugar con varios peleadores jóvenes que vienen a entrenar con él y duermen en una de las literas en la otra recámara que renta por 30 dólares la noche. Tiene apenas unos pocos muebles. El resto del lugar está lleno en su mayoría de trofeos y placas de reconocimiento.

Dean es un tipo introspectivo y pasamos la mayor parte del día hablando acerca de su vida, sus vicios y los arquetipos de personalidades de los peleadores. Las siguientes son algunas selecciones de sus reflexiones, las que estoy llamando: El Tao de Dean.

De la Bebida y las Mujeres

El MMA es más mental que físico. Yo siento la diferencia en mi rendimiento cuando no estoy de fiesta, pero está esa cosa rara acerca de pelear: Si estas teniendo dificultades en una pelea, y mentalmente aceptas que vas a perder, casi siempre vas a perder. Es como una llama que no puedes dejar que se apague. Puede empezar como el fuego más grande, pero mientras siga encendido, tú puedes seguir peleando. En muchos de los encuentros que he tenido hasta ahora, tuve una gran llama que después se hizo del tamaño de la luz de una vela, pero nunca dejo que se apague por completo. Así que, esa es la cosa más importante. Yo creo que la gente que no ha pasado por locas batallas en su vida permite que su fuego se apague por completo. Esto es más importante que la condición física. Es un pre-requisito.

Yo empecé a beber mucho cuando me divorcié. Estaba casado con Miss Brasil. Me volví un poco loco. Fue la tormenta perfecta. Al mismo tiempo que me estaba divorciando estaba cambiando de Pride al UFC. Estaba haciendo el programa The Ultimate Fighter en Las Vegas con Tito (Ortiz). Así que, estoy jodido de la cabeza, viviendo en Las Vegas, estoy en un show de reality en la TV donde la gente todo el tiempo te dice: Oye amigo, ¿quieres una botella gratis? Fue así de sencillo.

Suena engreído, pero estaba acostumbrado a salir con supermodelos, de verdad… Miss Brasil, Miss Suiza, Miss Turquía. Llegas a la cumbre de lo que la sociedad occidental consideraría una mujer hermosa y luego es como, “¿qué hay más que eso? Nada”. Estaba casado con una de las mujeres más hermosas del mundo y era aburrido, aburrido, aburriiiiiiido. Uno puede acostumbrarse a cualquier cosa en la vida. Uno puede acostumbrarse a la miseria o a la comodidad.

Fui a Irlanda a pelear con Rodney Moore en el 2012. Todos los peleadores irlandeses me decían que los americanos no podían beber nada. Enfilamos cervezas Guinness y me tomé ocho seguidas. Los hice disculparse.

En el 2011, me alteraron una bebida por accidente. Era para una chica–una chica de L.A. Ella no quería tomársela. Ella sabía que yo tomaba mucho, así que se acercó a mí y me dijo: “Toma, bebe esto por mí”. Era vodka con arándano en un enorme vaso rojo de plástico. Me lo tomé de un jalón rápido. Sabía salado al final. No recuerdo mucho después de eso. Llevaron un sacerdote a mi cuarto de hospital y mi corazón se detuvo. Desperté con un tubo en mi garganta y un catéter. Eso no era nada cómodo, por cierto (risas). Empecé a ganar mucho después de eso. Algo cambió en mí inconscientemente. Soy más asertivo ahora.

Tengo una cuenta médica de $28,000 dólares gracias a eso. Diez horas en la sala de emergencias. No voy a ser capaz de pagar eso, nunca. Si lo hago será en 10 años cuando ellos acepten el 10% de eso o algo así. Es absurdo.

No he tomado en tres semanas. Pero bueno… ¿quién sabe?

Sobre la Moderación

Peleé en frente de 90,000 personas cuando peleé con Ricardo Arona en Pride. Noventa mil personas viéndome caminar hacia el ring para pelear con otro tipo. Te acostumbras a eso y quieres hacerlo una y otra vez; y luego lo que pasa es que los peleadores empiezan a tomar riesgos cada vez más grandes. Luego cuando eso ya no está disponible, es “¿Qué puedo hacer ahora? ¿Sabes qué? Vamos a beber, vamos a volvernos locos, vamos a ver qué pasa”. Puede volverse peligroso. Es algo común para mi tipo de personalidad–una personalidad que necesita acción.

Los peleadores se pueden enfocar en su arte porque es la droga que escogen. La personalidad adictiva puede usarse de una muy buena manera o de una muy mala manera. Tomar algunas cosas con moderación en la vida es muy sabio, pero si mantienes todo con moderación es muy probable que te vuelvas loco.

Acerca de Vivir una Vida Simple

Si te esfuerzas para tener más comodidad material te vas a acostumbrar a ello. Así que te metes más chinga para tener aún más comodidad y te puedas acostumbrar de nuevo. No sé… ¿Qué caso tiene?

Trato de invertir mi energía en experiencias, no en pertenencias. Lo inmaterial es cualquier cosa que involucre mi pasión como mis experiencias, idiomas y mi habilidad como artista. ¿Por qué romperte el trasero para comprar mierda que no necesitas?

Estaré de vuelta después de impartir algunos seminarios en Europa con un poco de dinero. No compraré nada con eso. Lo usaré en algo que tenga que ver con jiu-jitsu, no en un Rolex… aunque escuché que ahora hacen unas versiones pirata muy buenas (risas).

Escuché que sólo el 3 por ciento de la gente hace lo que le gusta en la vida. Eso es porque a veces para vivir la vida que quieres, debes pagar lo que te toca. Cuando recién empecé a entrenar vivía en mi coche. Me bañaba en la playa. Tenía mi kit para el baño. En la mañana iba a comprar una barra de pan y un galón de leche. En aquel entonces era barato. Así fue como viví durante años.

Cuando era joven viví en Grant Pass, Oregón. Allá hay un río llamado Río Rogue. En realidad es un río decentemente peligroso si no sabes lo que estás haciendo. Realmente necesitas una guía. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 15 o 16 años y mi mamá estaba saliendo con un tipo llamado Brad. Me caía bien, él era un tipo divertido. Él  contrató a una guía para que nos llevara al río un día. El guía casi parecía un indigente. Él vivía en una furgoneta. Infló una gran balsa–le tomó 20 minutos para hacerlo. Lo cuestión era que él conocía bien el río. Él decía: "En esta parte del río, en caso de que cayeras allí, la corriente te llevará al fondo y estás muerto".  Luego señalaba: "Bueno en esa piedra, aquí se tiene uno que dirigir a la izquierda". Él se jactaba. Se notaba que estaba contento. La vida del hombre giraba alrededor de ese río. ¡Él estaba feliz! Pasamos ocho horas con el río y terminé quemado del sol. Sólo estoy diciendo que ese chico es uno de ese tres por ciento.

  

Sobre la Sociología de los Peleadores

¿Qué hacían los pistoleros del viejo oeste? Comían carne seca, bebían whisky y disparaban a los pueblos.

Tengo un amigo que estuvo en la cárcel por robo a mano armada. No diré su nombre pero es un peleador con bastantes logros. Él me dijo que los tipos de personalidad de un peleador de UFC, un ladrón de bancos y un Navy SEAL son los mismos. No por el modo sus logros, sino por el tipo de personalidad. “Yo atacaré en el campo de batalla, brincaré del avión”–no es el estilo de vida más seguro, pero como dice el dicho, “hay muchos hombres valientes en el cementerio”.

¿Peleadores? Ellos enfiestan. Enfiestan como locos.

En la sociología aprendes que en la vida hay cinco principales tipos de personalidad. Está el conformista, el retrocededor, el ritualista, el rebelde y el innovador. Un conformista es alguien que acepta los valores de la sociedad y se va por las vías convencionales para lograr las cosas, como un corredor de bolsa o un médico. Un innovador acepta lo que la sociedad le dice que necesita pero se va a conseguir esas cosas de una manera no convencional. Al ritualista en realidad no le importan mucho los valores de la sociedad y lo que se espera de él. Él se mantiene dentro de lo legal, pero es un poco extraño. Ése es el tipo del río. No está haciendo nada malo. Infla su balsa cada día. No es rico, pero es feliz. Un retrocededor es como un adicto al crack: alguien que no acepta los valores de la sociedad pero tampoco funciona de la misma manera en sociedad. Un rebelde, los más difíciles de encontrar, es alguien que trata de redefinir la sociedad y redefinir la manera en la que deberías hacer las cosas. No sé si yo soy en parte rebelde, innovador o ritualista. No tienes que ser sólo una. Esos simplemente son los arquetipos.

Solía ser conformista. Solía pensar como el típico idiota. Si todo lo que tienes son cosas materiales, entonces estás vacío. El dinero es sólo una herramienta. Estoy muy lejos de eso ahora.

Vaya, mírame poniéndome loco con términos sociológicos hombre.

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