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Los Gatos Callejeros de Panamá: Dentro de la Escena Emergente del MMA en Centroamérica

Fightland Blog

Por Jesse Bell (texto y fotos)

(Arriba: Stephen Crissman convive con un grupo de Gatos Callejeros en Casco Viejo)

 

Recientemente mientras buscando en Fightland, me topé con algunos de sus artículos sobre la ciudad de Panamá. Siendo yo un practicante de jiu-jitsu brasileño, me sentí inmediatamente fascinado con la idea de la escena de MMA en Centroamérica. Hace tres años viajé a Barranquilla, Colombia a dar un seminario y ayudarle a un amigo a inaugurar su academia de MMA llamada Star Team. Desde ese viaje, el MMA latinoamericano se ha convertido en un interés muy grande para mí. Cuando terminé de leer los artículos decidí que mi hermano y yo iríamos a ver de qué se trataba todo eso.

 

Cuando aterricé en Panamá me encontré con mi chofer Miguel que hablaba patois, e inmediatamente nos dio los detalles de nuestro contacto, Stephen Crissman, o “El Gringo Maleante”.

 

Cuando conocí a Stephen supe enseguida de que él iba a cuidar muy bien de nosotros durante el viaje. Cuando le hice saber mis opiniones liberales acerca de los temas como el hedonismo o el grappling sin gi, se hizo inmediatamente obvio lo que teníamos en común. A la mañana siguiente me desperté inusualmente temprano para ir a entrenar a su gimnasio, Alley Cats Fitness Foundation.

 

Otras partes de Sudamérica, como Colombia, están infestadas de jaurías de perros salvajes. Cuando llegué a Casco Viejo, me di cuenta de que Panamá tenía un problema diferente: gatos. Le pregunté a Stephen por qué había tantos gatos y me dijo que “los gatos son más rudos que los perros, así que los perros fueron desterrados”. A la vuelta de la esquina del gimnasio conocimos a una mujer que cuidaba alrededor de 30 gatos de la calle. Decidí visitarla y ver si podría conocer algunos de los gatos más rudos de Casco.

 

Yo vivo en el famoso gimnasio Tristar en Canadá, y después del largo invierno, el paraíso húmedo que es Casco Viejo tenía un clima al que me tomó varios días ajustarme. Todo el país estaba más caluroso de lo normal, mientras que la crisis energética que siguió a una temporada de sequía forzó a los ciudadanos a acortar el uso de la electricidad. El aire acondicionado era muy difícil de encontrar. Además, la vista del océano frente al gimnasio incluía una carretera nueva iluminada completamente con colores neón.

 

(Los entrenadores Stephen Crissman y John Boyle)

 

Mientras estaba en el gimnasio, el entrenador principal, John Boyle, nos contó sobre uno de sus estudiantes llamado Glauber Duncan, quién recientemente se había escapado de un edificio en llamas a un lado del gimnasio. Muchos de sus vecinos murieron, pero él saltó desde un balcón en el segundo piso hacia el piso de concreto en ropa interior. Con todo lo que poseía incinerado, y sin lugar a donde ir, él se presentó en el gimnasio Alley Cat la mañana siguiente para integrarse al equipo. Ellos le dieron unos shorts y equipo, y el chico que salió ileso del salto, ha estado entrenando religiosamente desde entonces. Naturalmente, yo quise saber más acerca del incremento de incendios en edificios en la zona de Casco. Me dijeron que era un tema sensible para la gente local, ya que ellos creen que el gobierno está deliberadamente causando estos incendios para sacar de ahí a las personas de clase baja y darla cabida a desarrollos más costosos.

 

(Glauber Duncan posa frente a la frase de Cus D'amato que se relaciona con su experiencia cercana a la muerte en el incendio)

 

(Un altar afuera de un edificio que recientemente terminó en llamas al lado de Alley Cats Fitness Foundation)

 

Antes de que me presentaran al peleador amateur más importante del equipo, Jimmy Carrillo, había escuchado de su primera victoria por sumisión en su más reciente pelea de MMA. Después de celebrar y descansar, el lunes siguiente Jimmy tenía programado ir a entrenar. Cuando no se presentó, Stephen y John supieron que algo estaba raro. Cuando llamaron a Jimmy esperando una buena excusa, él les explicó que estaba ocurriendo un tiroteo afuera del complejo de departamentos donde vive y no podía salir del edificio. En el vecindario “El Chorrillo” de donde son los principales peleadores de Alley Cat, los edificios son por lo general propiedad de diferentes pandillas y los tiroteos y violencia son comunes.

 

(Jimmy Carrillo posa junto a la ventana que ve al océano esperando el comienzo del entrenamiento matutino en Alley Cat)

 

(Los hermanos Brown, Elton y Humberto)

 

Después de Roberto Duran, los peleadores locales mejor conocidos de “El Chorrillo” son los hermanos Brown. El peso ligero Elton Brown que tiene un alcance de 81 pulgadas (205 cm) y su hermano menor, que parece su gemelo, Humberto, son bien calificados como practicantes de lucha greco-romana. Los dos son pioneros actualmente en el deporte del MMA en Panamá. Elton está bajando de división a peso ligero para su catorceava pelea profesional y Humberto es un aspirante al UFC buscando un contrato en la división de peso pluma. El futuro es prometedor para estos dedicados jóvenes talentos. Desafortunadamente, no se puede decir lo mismo de muchas de las personas que crecieron en El Chorrillo.

 

(Erick Flores es un boxeador profesional conocido por tener las manos más rápidas de Panamá)

 

(Leonardo González conduce su BMW al gimnasio y lo estaciona frente a los tatamis)

 

Cuando entré al gimnasio Panamá jiu-jitsu me dio una vibra muy diferente que Alley Cat. El cinturón negro Leonardo González opera su equipo de peleadores en un complejo deportivo. Con gimnasios para cada arte marcial y dormitorios para jugadores profesionales de futbol, la realidad del gimnasio de Leo es opuesta al de Stephen. Leo es un campeón múltiple tanto de lucha como de jiu-jitsu brasileño. En su gimnasio cuelgan varios posters de él con sus títulos. Patrocinado por Under Armour y conduciendo un BMW personalizado con detalles de jiu-jitsu, su éxito es bien conocido en la comunidad de artes marciales de Panamá. Mi contacto colombiano de Star Team programó una sesión privada de entrenamiento con Leo y sus estudiantes más avanzados. Después de algunos duros rounds nos fuimos dejando una buena impresión en la academia, y esperamos regresar pronto para entrenar con el campeón.

 

(El cinco veces campeón de jiu-jitsu brasileño, Leonardo González, posa en su oficina con su cinta negra alrededor del cuello)

 

Fue muy interesante experimentar el contraste de los dos gimnasios y las comunidades. Desde las instalaciones más modernas con un célebre entrenador hasta la fundación desconocida que fue construida desde cero por los empobrecidos ciudadanos, parece haber lugar para todos para entrenar en la gran ciudad. Sobre el tatami no hay diferencia de clase, color o estilo. Las disciplinas de artes marciales son un interés común de la gente de Panamá.

 

(Leonardo González y Timothy Ewing, ambas cintas negras, entrenando en Panamá BJJ)

 

Después de una semana de entrenamiento y unas cuantas cervezas de más en un viaje de pesca, mi hermano y yo regresamos a Montreal, Canadá más humildes e inspirados. Parece que Panamá realmente es el “viejo oeste” ahora. Al parecer, con un sombrero panameño y un sueño, un “Gringo Maleante” realmente puede llamar a la ciudad de Panamá su refugio de jiu-jitsu.

 

(Elton Brown hace lagartijas durante una sesión de entrenamiento en Alley Cat)

 

(Stephen descansa en el bote durante un viaje de pesca en Gamboa, Panamá)

 

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Los peleadores de “El Chorrillo”

 

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