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Jiu-jitsu de Favela: Los Niños de Tererê - Entrega 1

Fightland Blog

Por Nico Ball

Fotografías por Jair Sinistro Lacerda.

[Nico Ball recientemente dejó su vida como maestra para entrenar artes marciales mixtas de tiempo completo en Brasil. Originalmente de Pennsylvania, estudió en la Universidad George Mason en Virginia y obtuvo su maestría estudiando el impacto de los proyectos sociales basados en artes marciales. Ahora está viviendo la vida de peleador y está persiguiendo su sueño de convertirse en peleadora profesional de artes marciales mixtas, pero ha encontrado una manera de continuar su interés en crear el cambio social al ayudar organizar el Proyecto de Niños de Tererê, una organización sin fines de lucro para los niños viviendo en pobreza dentro de la favela Morro do Contagalo. El proyecto está enfocado en la estrella de jiu-jitsu, Fernando Augusto da Silva, mejor conocido por su apodo, Tererê, quien utilizó el arte suave como forma de escapar una vida de crimen. Le pedimos que nos mandara actualizaciones periódicas de cómo progresaba el proyecto.]

Tererê les llama la atención a los alumnos. Yo le bajo a la música mientras él se posiciona en el centro del cuarto, parado por encima de su primo y instructor, Fabricio. Se toma un momento y se me queda viendo. Le devuelvo la mirada, confundida por algunos segundos. ¿Qué es lo que quiere? Luego, de mi vista periférica, obtengo una breve mirada de un rostro pálido contoneando incómodamente en la esquina mientras su kimono se frota ante su piel quemada del sol. Eso es lo que quiere. Me acerco al gringo y comienzo a traducir mientras Tererê comienza a explicar los pasos básicos de su característico pase de guardia.

Cuando termina Tererê, dejo el gringo para practicar los pases de guardia con Moicano, un cinta naranja de 14 años quien pasa su tiempo libre viendo videos de Miyao en YouTube y perfeccionando la técnica de berimbolo. En Brasil, los niños sólo van a la escuela como cuatro horas al día y pueden elegir entre las clases de la mañana, tarde y noche; así que no es raro encontrar a Moicano tanto en las clases de la mañana como en la noche, dominando a adultos con su juego de piso. He tenido varias conversaciones relativamente serias con otros adultos en cómo aplastar la guardia de este niño… y aún no lo logramos. Así que ahora, en vez de intentar de pasar su guardia, estoy intentando de mandarlo a Estados Unidos para que compita el próximo año.

“Empuja mi pierna, EMPUJA MI PIERNA”, le intentó de explicar Moicano al gringo confundido quien estaba intentando de forzar la pierna del niño a la dirección equivocada. Estaba completamente perdido en las traducciones y de manera entendible. Moicano estaba intentado de decirle al gringo que jalara o puxe, como se dice en portugués, y jalar en portugués suena bastante al push en inglés que significa empujar; y esto seguidamente ocasiona confusión sobre las colchonetas. No tardó mucho para que el frustrado Moicano abandonara sus intentos de comunicarse en inglés y recurrir al estilo clásico de la pantomima para corregir el pase de guardia del gringo. En poco tiempo estaban sincronizados uno con el otro y comenzaron a fluir con los movimientos. El jiu-jitsu es un idioma universal.

En el gimnasio de Tererê, acomodado en la parte baja de la favela Cantagalo en Ipanema, no es raro encontrarse con gringos mezclados entre los miembros de la comunidad que no paga mensualidad. El nombre de Tererê atrae a una variedad amplia de entusiastas del arte suave que viajan a la meca del jiu-jitsu brasileño para buscar conocimiento de sus ídolos. Cuando estoy en la academia, parte de mi trabajo incluye traducir las clases y lecciones particulares para los gringos. Cuando no estoy aquí, Tererê y los otros instructores se las averiguan con la pantomima y su limitado inglés.

El jiu-jitsu puede que sea un lenguaje universal, pero el inglés es un idioma de apertura; una que puede abrir la puerta a incontables oportunidades para jiujitseros talentosos que vienen de las favelas. Tererê ha experimentado esto de primera mano, viajando de la favela al resto del mundo para dar seminarios—en inglés—y participar en competencias de jiu-jitsu. Ahora, su meta es mostrarle a más niños de la favela que sus sueños no tienen que ser limitados por sus condiciones económicas. Comenzó el Proyecto de Niños de Tererê para armar a los niños de la favela Cantagalo con las habilidades que necesitan para sobrevivir. De más importancia, quería crear un lugar seguro donde ellos pudieran crecer y cuidar a sus sueños.

El Proyecto de Niños de Tererê, sin embargo, no sólo es de jiu-jitsu. Todos los días intentamos impulsar a nuestros niños a ser mejores, dentro y fuera del tatami, y ser campeones en lo que sea que ellos eligan en la vida. Además de jiu-jitsu, nuestros niños también aprenden las habildiades del negocio que necesitan para promocionarse a sí mismos internacionalmente como atletas profesionales. Cada niño que compite tiene un perfil en TerereKidsProject.com y un currículo de jiu-jitsu que pueden compartir con patrocinadores potenciales. Están aprendiendo a promocionarse al trabajar con empresas como Deus Fight Co en California y el estudio I Ain’t No Saint Tattoo en Inglaterra para producir blogs mensuales y videos de técnicas a cambio de recibir el apoyo financiero que estas compañías proveen. Ahora, mientras el proyecto continúa a crecer y recibir apoyo, podemos comenzar a proveer aún más apoyo para los niños, al igual que los instructores, mediante un programa en inglés de jiu-jitsu. 

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