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Un estudio patrocinado por UFC tiene ideas para disminuir lesiones cerebrales en el MMA

Fightland Blog

Por Josh Rosenblatt

Imagen vía Flickr, por el usuario Mark Lythgoe & Chloe Hutton (Wellcome Images)

El 4 de febrero de 2014, fue un gran día para el MMA. No sólo fue el día en que el senador John McCain finalmente hizo las paces con el deporte luego de veinte años como el detractor más grande y reconocido, también fue el día en el que UFC; Bellator y Glory Kickboxing apoyaron y donaron a un estudio realizado por el Centro Lou Ruvo para la Salud Mental de la Clínica Cleveland diseñado para analizar el efecto de los deportes de combate en el cerebro humano y determinar si las resonancias y otros análisis pueden detectar cambios en la salud del cerebro causados por recibir golpes en la cabeza. La conferencia de prensa de ese día se sintió como un gran paso hacia la legitimidad cultural y la decencia para un deporte al que le faltaban ambos. McCain estaba ahí, así como el presidente de UFC, el director y los peleadores Jon Jones y Glover Teixeira, que estaban a dos meses de pelear en UFC 172 pero lograron dejar sus diferencias de lado en pro de la ciencia y las relaciones públicas.

El Estudio de Salud Cerebral de los Peleadores Profesionales  se ha llevado a cabo desde 2011, cuando el Dr. Charles Bernick reclutó a 625 peleadores de MMA y boxeadores para investigar los efectos a largo plazo de recibir repetitivos golpes a la cabeza y determinar los factores que dan pie a desarrollar enfermedades neurológicas como demencia o Parkinson. Los sujetos—peleadores activos o retirados con al menos diez peleas profesionales—se presentaron en la clínica en Las Vegas, Nevada, una vez al año y se sometieron a una resonancia, pruebas de las funciones cognitivas computarizadas, exámenes neurológicos y otros servicios. UFC, Bellator y la Comisión Atlética del Estado de Nevada dijeron que alentaron a los peleadores a formar parte del estudio, y muchos peleadores (Bernick dice que aproximadamente 600 se involucraron, pero sólo se mantuvo una tasa de retención del 40 por ciento), cortos de efectivo pero atemorizados por los reportes de encefalopatía traumática crónica (CTE) y otros males neurológicos que plagan el deporte (especialmente la NFL), dicen que han participado para recibir las resonancias de manera gratuita y análisis de sangre.

Ayer Bernick se presentó ante la NSAC para presentar los resultados preliminares del estudio y hacer recomendaciones a la autoridad regulatoria más influyente en los deportes de combate con la esperanza de cambiar la manera en que las comisiones atléticas lidian con un potencial trauma cerebral.

Esos descubrimientos, en este momento, son relativamente predecibles. Por ejemplo, Bernick dijo, que la exposición a traumas repetidos lleva a un menor volumen cerebral y disminución en la velocidad de procesamiento.  Entre más la exposición al trauma, más grande es la probabilidad de tener impedimentos cognitivos. El número de peleas y nocauts que experimenta un peleador se relaciona con la pérdida de fibras cerebrales, así como una disminución en la conectividad entre partes del cerebro, pero las implicaciones de esas pérdidas son aún desconocidas. Las investigaciones también sugieren que la exposición a traumas repetidos se relaciona con déficits estructurales y de rendimiento, e incluso en disminución en el volumen cerebral, pero aún es muy pronto para decir que los peleadores corren más riesgo que los no peleadores de sufrir una enfermedad neurológica. En cuanto a entender la conexión entre el MMA y las enfermedades cognitivas se trata, le dijo Bernick a ESPN, la Clínica Cleveland “sólo ha llegado a la superficie”.

Pero Bernick ayer dio recomendaciones para cómo la comisión puede regular y licenciar los deportes de combate teniendo la seguridad presente. Incluyen: crear una Tabla de Exposición a las Peleas (FES, por sus siglas en inglés) para determinar los riesgos potenciales que enfrenta cada individuo e identificar cuales peleadores corren más riesgo de sufrir impedimentos cognitivos y estructurales y necesitan más evaluación; análisis neurológicos usando software especial para analizar el balance de los peleadores, su memoria, tiempo de reacción y precisión visual antes de cada pelea; un programa obligatorio de educación para entrenadores, esquinas y otros oficiales sobre los efectos de las concusiones. El cerebro sigue siendo un lugar oscuro y aterrador, especialmente para la gente que lidia con daños al cerebro para ganarse la vida, pero al menos brilla un luz al final.

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